Agua sentimentaloide
Lágrimas patéticas…
Lágrimas vulgares…
Lágrimas anodinas…
Sólo agua corriente brotando de los ojos para auto-compadecerse.
Sólo agua alcalina, que brota cuan fuente histérica y fantochesca para que se hidrate el rostro, para sentir el saborcito de la estulticia llegando a los labios. Y así tal vez, llamar la atención de un ser amado. Y quizás, lograr un objetivo perverso y ególatra.
Yo sólo quería volver a ver tu rostro otra vez. Eso ya no es nada en este estadío carnal . Pero sólo quería ver tu rostro. Cada día que pasa se va esfumando de mi memoria. Reencontrarme con tu cara y un gesto eran la prueba, el comprobante de todo aquello que había aprendido contigo. Como convertírme de ser una simple vulgar a una vulgar con cierta pincelada de altruismo. Un adelanto en la capacidad sentimental de mi mortalidad, de mi propia capacidad de amar. Tal vez.
Las lágrimas auténticas no son un producto físico, no son fáciles de adquirir, no se venden, no se disfrazan en un cursillo de teatro, no tienen un fin específico. Es más, hasta no se hallan en la mirada.
La auténtica lágrima es tan genuina y dolorosa que brota y bombea al alma en forma de sístoles y diástoles descontroladas: impertinente, indominable. Y si así es su deseo, hace que tu corazón deje de latir para sólo hacerte sentir por unos instantes que ya no eres dueño de ti mismo.
Yo sólo quería volver a ver tu rostro. Simbolismo cruel. Destino impredecible y ruín.
El capricho de querer observar el pasado capturado en haluros de plata, sólo hubiese logrado lágrimas patéticas y sentimientos confusos.
Tal vez las lágrimas auténticas que lograste revelarme hayan hecho percatarme que aún aportas a mi vida, desde esa maldita lejanía que sólo un ser supuestamente superior e impasible nos pudo haber impuesto.
Pero ya descubrí que tu ser sigue brillando, y que en el momento correcto vuelve a darme señales para que yo encuentre por mis propios medios las respuestas.
Decir que te amo será entonces una cursilería como la lágrima falsa. ¿Ves, amigo de la eternidad? Ya me has aterrizado nuevamente en este mundano espacio.
2o de julio del 2002
